Parece ser que se ha puesto de moda ser solidario. En la sociedad actual no, desde luego, lleva décadas siendo solidaria, por eso en el mundo hay tipejos que se forran explotando sus despropósitos naturales y niños que se mueren de hambre.
Yo hablo de ese colectivo tan especial y mediático que nos sirve de referencia a la hora de mirarnos al espejo y construirnos a nosotros mismos. ¿Lo adivinan? Si, por supuesto: los famosos. Pero cuando hablo de los famosos no hablo de todo el que es famoso. No me refiero ni a políticos, banqueros, o empresarios conocidos. Hablo de los que destacan por su glamour, por ser mega fashion, por ser los más deseados según no se qué revista y por estar puestos en el rollo que mola.
Estos de los que hablo siempre han creado tendencias, no sé si para demostrar su potencial ante el público o simplemente porque se aburren. Si en los años 80 se drogaban y manifestaban poniendo contra las cuerdas al politicucho de turno, en los 90 se hacían budistas, hinduistas, o en el mejor de los casos se apuntaban a alguna secta como la cienciología como si de un club social se tratara, ahora. En este principio de siglo, lo que está de moda es ser solidario. Bueno, mejor dicho, hacer como que se es solidario.
“El manual del perfecto famoso” explica que se puede ser solidario de muchas maneras: prestando el careto por un módico precio a alguna ONG, viajando al corazón de algún país tercermundista a arrebatar a un bebe de los brazos de su madre, adoptando por catalogo niños explotados, etc. Hay una amplia gama de posibilidades que van más allá de lo que puedan elucubrar nuestras retorcidas mentes, pero no las de los famosos.
Así de esta manera, nuestro cantante más exitoso e internacional decide, como no, apuntarse al club de los inmensamente bondadosos y misericordiosos. Y que mejor manera de hacerlo que ayudando a los pobres niños de África (no sé de que me suena a mi esto) que tan mal lo pasan mientras el se forra. Por ello David Bisbal decide cortarse sus preciosísimos ricitos dorados
en un videoclip para denunciar que en algunos países africanos se usa a los niños como soldados.
Nuestro David dice sentirse muy sensibilizado con las circunstancias de estos niños y por eso se corta el pelo, porque “es un gesto cargado de simbolismo” dice. Primero que consulte el diccionario (si es que sabe lo que es) para aprender el significado de simbolismo, ya que debe darle a esa palabra una interpretación distinta a la que le dan el resto de los mortales. Porque yo no sé que tiene de simbólico cortarse el pelo. Por mucho que me esfuerzo no consigo hallar la relación simbólica entre los niños soldado y un corte de pelo. Como mucho, la de el paso de niño a soldado, de la pérdida de la inocencia, de la infancia robada. Pero no creo que lo diga por eso, no creo que llegue a tanto su capacidad de asociación de ideas. En fin, supongo que serán cosas mías.
De todas maneras la misión redentora de nuestro David no acaba ahí: decide ceder los derechos de autor (tiene guasa que los llamen así cuando otros les escriben las canciones) de una de las canciones de su nuevo disco a una ONG, el muy generoso. Tú cedes los derechos de una canción de segunda fila, de las peores de tu disco, que no suena ni por casualidad y eres lo más. Porque recordemos que una canción solo produce beneficios cuando es usada para algún anuncio publicitario, campaña de marketing, recopilatorio, emisora… Si no, nada. Tú cedes para la explotación una materia que no puede ser explotada. Si es que eres un crack.
Señoras y señores, aquí nuestro David es solidario, y mucho además. ¿Qué por qué? Pues porque se dedica a promocionar públicamente que da a los hambrientos las migajas de lo que a él le sobra. Y eso es ser solidario.
Fdo: Maitane Zuloaga

Mai!
Creo que te has pasado un pelín con la crítica de Bisbal. Estoy de acuerdo con lo que dices pero no del todo. Creo que David lo ha hecho para su propia imagen pero nada más, eso de que es solidario porque les da a los pobres lo que le sobra a él no lo sabemos ni tú ni yo.
Un saludo.
La provi
Gracias por tu comentario.
Antes de nada, me gustaría matizar o aclarar que el último párrafo es completamente irónico. David no es solidario, y no es que de a los pobres lo que le sobra, ni eso. Solo da algo que sabe que no le sirve econimicamente, para así sacarle provecho y usarlo para mejorar su . Me parece mas coherente y justo no dar si no sale de uno mismo, que dar solo para aprovecharse.
Saludos cordiales.
No seas falsa, no te cuelgues medallas que no te corresponden. Deja de matizar cosas, deja de jugar a meterte en la intencionalidad del autor. No hay derecho. Un beso sin.
Ademas la foto no me gusta
Es el mismo cuento de siempre. Mientras el auténtico solidario va a ese país a prestar su ayuda por varios meses e incluso años, los productos comerciales que son las personas de hoy ,a falta de algo mejor, se dedican a hacer la actividad de moda de turno: que esta de moda ser solidario, pues soy solidario; que esta de moda ser zoofilo, pues me hago zoofilo. Son personas que no saben quienes son y no le encuentran el auténtico sentido a la vida. Últimamente parece que abundan. Demasiado quizá.
PD: May a ver si visitas de una vez mi blog y pones algún comment, que yo ya lo he hecho en el tuyo como mil veces. ¿Te quejarás, e?
Solo para pensar:
¿QUE ES LO QUE ESTAMOS HACIENDO NOSOTROS POR ESOS CHICOS?
( HABECES ES MUY FACIL CRITICAR CUANDO EL OTRO LO ESTA HACIENDO, NO SE CUAL SEA SU INTENCION PERO LO ESTA HACIENDO)