Partidazo. No se puede hacer otro comentario acerca del F.C. Barcelona - Werder Bremen, esa sola palabra define por completo como ha sido el partido que hemos podido presenciar.

Empezó muy fuerte el Barcelona que sabía la importancia de este partido (solo le valía la victoria) y su gran e1strella Ronaldinho no dudó en tirar del carro.

Fué en la primera falta peligrosa de la que dispuso el astro brasileño en la que demostró que está varios peldeaños por encima de los otros 21 jugadores que estaban en el campo. Cuando todos pensaban que iba a intentar superar la barrera por arriba el le pegó fuerte abajo, todos saltan y así sube el primer gol al marcador 1-0.

El conjunto alemán se resiente de ese duro golpe y Ronaldinho, con un pase magistral a Giuly dá la oportunidad al galo de matar animicamente a los alemanes. Giuly le dá el pase de la muerte a Gudjohnsen y 2-0 cuando solo habían pasado 20 minutos.

Con un 2-0 y jugando en casa, el Barça lo tenía todo de cara. Un par de acciones buenas por parte de los culés y el Werder que daba la impresión de que quería y no podia.

En la segunda parte cambia el guión, y lo hace por algo que define el juego y el caracter de los alemanes, hasta que el árbitro no pita hay posibilidades. Y así fué, no se cansaron en toda la segunda parte de empujar intentando marcar un gol (cosa imposible, si no estaba bien la defensa estaban Valdes y la suerte). Pero cada vez que llegaban a la frontal se daban contra un muro.

Pese a tener todo en contra, en el minuto 90 el Werder Bremen seguía apretando aún cuando era materialmente imposible hacer 2 goles en menos de 4 minutos. Pero eso es una actitud que le honra, ya que eso es futbol en estado puro, un futbol de garra que dura hasta el final.

El comportamiento de los jugadores del Werder Bremen, se podría definir con el título de la famosa película de Raoul Walsh "MURIERON CON LAS BOTAS PUESTAS".

Técnica contra garra: Un partidazo